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Los periodistas deportivos ganan enteros en Alicante. El nuevo nombramiento de Toni Cabot en Información pone en valor una profesión no apta para conciliar.

Desde hace unas semanas, Toni Cabot, periodista de deportes del Información, es el nuevo director de este diario líder en la provincia. Se suma así a la lista de otros dos compañeros -Pedro López y José Manuel Cuenca- que empezaron contando las peripecias de un club de fútbol de Alicante- Hércules- y que ahora son directores de medios locales y regionales.

El hecho anecdótico tiene más que ver con la pura casualidad y los esfuerzos personales de cada uno de ellos que con otra cosa, pero no me resisto a ver cierta poesía en el fondo de la cuestión. En este mismo blog, he comentado la dura e ingrata profesión de los fotógrafos y fotorreporteros y no hacerlo con los periodistas deportivos sería un poco injusto.

Primero, porque la tendencia natural de los periodistas que salimos de la facultad y leíamos El País de camino, nos auto enfundamos y auto proclamamos "periodistas de raza", despreciando así otros talentos. Por fortuna, en mi vida se cruzó José Picó, un periodista de raza, forofo del Hércules, culé y una de las personas que más rápido he visto rellenar una página de periódico. También ha habido otras personas que me hicieron cambiar esa perspectiva por una más trasversal y más pegada al hilo de la actualidad y una creencia consolidada en que la comunicación tiene muchas esquinas.

No termino de entender cómo la gente es capaz de comprar un diario deportivo; pero me produce más angustia pensar que ahora la mayoría no compra prensa de ningún tipo. Por lo tanto, dejemos ese dolor para otro momento. El caso es que resulta tremendamente duro que tu vida profesional dependa de cómo quede un equipo. Recuerdo cuando el Hércules subió a Primera División o el Lucentum y muchos encontraron trabajo, pero la alegría duró una temporada y gente muy buena se quedó sin curro. Eso ni te lo comentan en la facultad.

En segundo lugar, siempre me ha admirado lo íntimamente que el fútbol, y el deportes en general, está relacionado con las horas de cierre o los fines de semana. ¿Quieren ustedes conciliar? Pues, díganle a sus hijos e hijas que no sean periodistas deportivos.

Y en tercer lugar, la capacidad de relaciones públicas que deben tener para sacar petróleo de un detalle o una lesión a una persona poco habladora como lo suelen ser los deportistas. Que hay un tío que se retira 10 minutos antes del entrenamiento porque ha sufrido una micro rotura fibrilar, pues tienes una página o una crónica del mismo tiempo de duración que si te fueras a Estados Unidos a cubrir el anuncio de los nuevos tipos de interés decididos por el FMI.

Así es que bendita casualidad si ellos saben usar su capacidad para subir y bajar de la montaña rusa de este oficio, porque me constan que saben de emociones y que la raza se la ganaron en esas cabinas del Rico Pérez, auténticas islas para supervivientes de esta profesión.

Así que si es casualidad o estrategia, no lo sé; no obstante, cuando el tiempo pone a periodistas deportivos a dirigir medios en Alicante por algo será.

Un inciso: los estilos son muy distintos y los objetivos, aunque puedan parecer comunes, también lo son.